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Cuando el deporte derriba fronteras

  • Angie Núñez de Arce
  • 14 jul
  • 2 min de lectura

El deporte, al igual que el arte, es un lenguaje universal capaz de trascender fronteras, diferencias idiomáticas y barreras culturales.


Es fácil entablar largas conversaciones o crear vínculos significativos cuando se comparte el entendimiento y el disfrute por un mismo juego. El deporte consigue unir personas sin ignorar sus diferencias, sino permitiéndoles existir en conjunto.


El Mundial es un gran ejemplo de esto.


Ilustración representativa de equipos participando en la copa mundial.
Ilustración representativa de equipos participando en la copa mundial.

Para empezar, el fútbol es el deporte más popular del mundo. Basta con decir que 1500 millones de personas vieron la final de la Copa del Mundo 2022. Esto significa que, personas de punta a punta del planeta conocen lo que es una chilena, un penal o un tiro de esquina.


Al considerar esto, junto con que el deporte comunica a través del movimiento, la intención y la emoción, este permite a aficionados del todo mundo conectar de manera profunda.


En redes sociales hemos visto varias muestras de este fenómeno. Se han hecho virales videos de fans de la Selección de Corea del Sur en los que disfrutan de la calidez mexicana en su máximo esplendor. Incluso, protagonizando los momentos más bizarros y divertidos, como ver a coreanos en una competencia de baile con el ya icónico Doctor Simi, o uniéndose a peleas improvisadas de lucha libre.


Por otro lado, el deporte internacional hace más que reunir a las personas por la pasión de un gol. También abre la puerta a ver al país detrás del juego.


Los aficionados se vuelven más receptivos a conocer sobre nuevas tradiciones, perspectivas y realidades sociales. Un ejemplo de ello ocurrió en el partido de Túnez en contra de Suecia, cuando seguidores suecos decidieron acercarse a un colectivo de familiares de personas desaparecidas que había montado una manifestación pacífica en las inmediaciones del Estadio Monterrey. Los videos grabados por los asistentes muestran cómo los suecos dan palabras de aliento y abrazos solidarios a las madres buscadoras.


La exposición a diferentes culturas por medio del deporte fomenta valores como el respeto, la tolerancia y la sensación de ciudadanía global.


Y quizá no debería sorprendernos. Al final, en el sentido amplio, podríamos decir que el deporte es recreación, convivencia y diversión. Más que una competición, es una representación de unión en pos de un mismo objetivo.


Tal vez esa sea la lección más grande que debemos llevarnos. Más allá de como termine el marcador, la importancia de estos grandes eventos internacionales radica en encontrar comunidad con aquellos que comparten el mismo fervor por el juego; personas con las que podrás gritar un gol a todo pulmón.


Ilustración representativa de aficionados disfrutando de su estancia en México
Ilustración representativa de aficionados disfrutando de su estancia en México

 
 
 

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